Diania cactiformis, un posible
antepasado de los arácnidos de la Era Paleozoica.
Publicado
en la Revista
Paleo. Año
9.
Numero 55. Mayo de 2011.
Un equipo de
investigadores chinos halló el fósil de un "cactus andante" de hace
520 millones de años que podría ser el antepasado más antiguo
descubierto hasta ahora de las actuales arañas, según informaron hoy
a Efe estos científicos.
La bizarra
criatura, con diez pares de patas articuladas y 6 centímetros de
longitud, se llama "Diania cactiformis" y es el primer
eslabón perdido conocido entre los gusanos y los artrópodos. La
Diania habitaba el fondo marino de lo que hoy es la
provincia de Yunnan, en la cordillera del Himalaya y al suroeste del
país asiático. "La importancia de Diania para la
biología es que los artrópodos son uno de los grupos de animales
invertebrados de mayor éxito y es muy bonito el haber descubierto lo
que puede ser el animal más primitivo de este grupo con patas
articuladas", señaló a Efe Jianni Liu, líder del equipo de
investigación conjunta entre la Universidad de Freie en Alemania y
la del Noroeste de China, en Xian.
Liu añadió que este
descubrimiento es "importante porque aporta evidencias de que los
artrópodos evolucionaron a partir de los lobopodios", esto es, los
antepasados de los gusanos, cuyos registros fósiles se remontan al
periodo Cámbrico.
 |
Los
cuerpos blandos de los extinguidos lobopodios estaban
formados por segmentos y sus patas solían acabar en una uña
en sus extremos.
El fósil de
la "Diania cactiformis" fue descubierto en
2006 durante una exploración en el distrito de Chengjian, en
Yunnan, y a la luz de las investigaciones podría ser el
miembro más evolucionado de los lobopodios o bien el primer
artrópodo, que en la actualidad suponen más del 80 por
ciento de las especies vivas. |
La doctora Liu
acaba de publicar en la revista Nature la tesis en la que ella y su
equipo han estado trabajando, donde se refleja la habilidad que la
Diania tenía para desplazarse a gran velocidad y
saltar con agilidad, a pesar de que este "cactus andante" también se
extinguió.
El equipo cree que
algunos de los apéndices de la Diania evolucionaron
hasta convertirse en articulaciones depredadoras que dieron más
capacidad de supervivencia a los artrópodos.
Homotherium venezuelensis, un hipercarnívoro de
Venezuela.
Publicado
en la Revista
Paleo. Año
9.
Numero 55. Mayo de 2011.
Científicos del
Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) hallaron
en el oriente de Venezuela una nueva especie de tigre dientes de
cimitarra "hipercarnívoro", que se supone que vivió hace 2,5
millones de años, y fue bautizada como Homotherium
venezuelensis.
"Nos dimos cuenta
el año pasado de que teníamos una nueva especie, algo que no es muy
fácil de determinar pues tuvimos que viajar a varios museos del
mundo para comparar los huesos con otras especies ya identificadas",
señaló hoy a Efe el paleontólogo venezolano Ascanio Rincón.
 |
En los
registros fósiles mundiales ya figuraban cuatro especies de
tigre dientes de cimitarra que fueron encontrados en China,
Alemania y Holanda, a la que ahora se suma la venezolana.
Aunque el
descubrimiento de los huesos se realizó en 2006, la
investigación para determinar que se trataba de una nueva
especie se extendió hasta diciembre de 2010, cuando el
hallazgo fue aceptado por la Sociedad de Paleontología de
Vertebrados (The Society of Vertebrate Paleontology). |
Los huesos del
tigre fueron encontrados en unos pozos o lagos de asfalto en la
ciudad de Maturín, estado Monagas, al este de Venezuela, por
empleados de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) que hacían
exploraciones en compañía de paleontólogos. Rincón informó de que
este tigre debió medir unos dos metros y medio y pesó cerca de 300
kilos.
"Estamos
determinando si era un animal rápido, aunque vemos que tal vez era
muy robusto, pensamos que cazaba a sus presas por emboscadas", dijo
Rincón, quien señaló que en el mismo depósito de asfalto se
encontraron otros restos de animales que vivieron hace más de dos
millones de años. El paleontólogo informó de que esta investigación
será publicada en la revista científica estadounidense Journal of
Vertebrate Paleontology y que a partir de ahora los investigadores
se dedicarán a analizar el entorno en el que vivió este mamífero.
Mamíferos como
caballos, llamas, armadillos gigantes, osos hormigueros tres veces
más grandes de los que existen en la actualidad, además de reptiles,
culebras, tortugas y aves, han sido encontrados en este depósito de
asfalto llamado Breal Orocual que tiene una superficie de 18.000
metros cuadrados.
Crece la polémica por restos fósiles alienígenas.
Publicado
en la Revista
Paleo. Año
9.
Numero 55. Mayo de 2011.
Ante la
avalancha de comentarios y reacciones al supuesto descubrimiento de
«fósiles alienígenas» en dos meteoritos por parte de un reputado
científico de la NASA, la Agencia Espacial Norteamericana ha hecho
público un comunicado en el que se desmarca de la
investigación y deja solo a su experto ante las críticas.
Numerosos investigadores han expresado también sus opiniones y, por
otra parte, han empezado a llegar a
 |
Journal
of Cosmology, la revista donde apareció el polémico
artículo, los comentarios solicitados por su editor a más de
cien científicos para que juzgaran el trabajo.Pero repasemos
la historia, que se está convirtiendo en un auténtico
«culebrón científico». El pasado domingo se dio a conocer un
artículo de Richard Hoover, del Centro Espacial Marshall, en
el que afirmaba que «los complejos filamentos y estructuras»
hallados en el interior de dos meteoritos «son los restos de
microfósiles indígenas de cianobacterias
y otros procariotas». |
«Estas
bacterias fósiles -decía Hoover- no son contaminantes
terrestres, sino restos fosilizados de
organismos vivientes que existieron en los lugares de
origen de estos meteoritos, por ejemplo cometas, lunas y otros
cuerpos celestes». Hoover acompañaba sus conclusiones con
extensos análisis y numerosas fotografías en las que se podían
ver estructuras de apariencia orgánica, muy parecidas a ciertas
bacterias terrestres.
Desde la noche
del domingo, ABC se hizo eco de la noticia, no sin antes advertir a
sus lectores de que el trabajo de Hoover, igual que otros similares,
«han suscitado ya agrias polémicas entre los investigadores» y
remitiéndose a las futuras valoraciones de la
comunidad científica antes de despejar las dudas sobre el
sensacional anuncio.
Ataques contra
el artículo de Hoover.
Las reacciones,
sin embargo, no se hicieron esperar. Paul Myers, biólogo de la
Universidad de Minnesota y autor de un prestigioso blog científico,
fue de los primeros en atacar con dureza tanto el artículo de Hoover
como a la revista que lo había publicado, una página web mantenida
por «un pequeño grupo de académicos chiflados y obsesionados con las
ideas de Hoyle y Wickramasinghe de que la vida se originó en el
espacio exterior y simplemente llovió sobre la
Tierra».
 |
Por su
parte, Carl Pilcher, director del Instituto de Astrobiología
de la NASA declaraba a Associated Press que «no hay nadie en
la comunidad científica, y ciertamente
nadie en la comunidad de análisis de meteoritos, que
haya apoyado estas conclusiones. La explicación más sencilla
para los resultados del señor Hoover es que
estuvo analizando microbios de la Tierra».
Microbios que contaminaron los meteoritos después de su
llegada a nuestro planeta. Además, otras informaciones
señalaban que el mismo trabajo de Hoover había sido
presentado con anterioridad a revistas científicas de
prestigio, que lo habían rechazado. ABC decidió entonces
modificar su información y recoger las
críticas al trabajo del astrobiólogo de la NASA. |
La propia
agencia espacial, presionada por los acontecimientos, hizo público
un comunicado, firmado por Paul Hertz, director científico del
Science Mission Directorate de la NASA en Washington, en el que
decía que la agencia «no puede estar detrás, o apoyar un hallazgo
científico a menos que haya pasado el proceso de
«revisión por pares» o haya sido examinado a conciencia por
otros expertos cualificados».
«Este artículo
-prosigue el comunicado- fue enviado ya en 2007 al International
Journal of Astrobiology. Sin embargo, el proceso de revisión por
pares no se completó. La NASA desconoce por completo la reciente
presentación del artículo a Journal of Cosmology y su consiguiente
publicación. Otras preguntas y cuestiones deberán ser dirigidas al
autor del artículo».
Apenas unas
horas después intervenía también Rocco Mancinelli, el editor de
International Journal of Astrobiology (la revista a la que Hoover
había presentado su trabajo en 2007) para
corregir el comunicado de la NASA y asegurar que el artículo
sí que había pasado el proceso de revisión por pares, y que había
sido rechazado.
Sin embargo, y a
pesar de las críticas recibidas, los
espectaculares resultados anunciados por Richard Hoover no pueden
descartarse sin más. Y si bien es cierto que su trabajo no ha
sido publicado por revistas científicas de primer nivel, también lo
es que tampoco existe ninguna investigación «seria» que aporte
pruebas de que Hoover no tenga razón.
Al contrario,
durante los últimos años, se han sucedido numerosos descubrimientos
(debidamente publicados y aceptqados por la comunidad científica
internacional) que demuestran la existencia de
numerosos compuestos orgánicos en el espacio, desde
aminoácidos a moléculas de carbono. Pequeños pasos que apuntan
decididamente a que la vida es posible «ahí fuera».
La propia NASA,
que ahora se desmarca de uno de sus investigadores, está gastando
miles de millones de dólares para encontrar vida fuera de la Tierra,
y actualmente centra sus esfuerzos en Marte
y en varias lunas de Júpiter y Saturno, como Encelado, Europa o
Titán. Ningún científico serio, además, duda de
que esa «vida extraterrestre» es posible, y que estamos muy
cerca de encontrarla. Pero la importancia de un hallazgo de tal
categoría hace necesario que, antes de hacer un anuncio global,
no quede ni la menor sombra de duda sobre
la autenticidad del descubrimiento.
 |
Los
astrobiólogos (y la propia NASA)
tienen la triste experiencia de haber realizado ellos mismos
un «anuncio oficial» que después tuvo que
ser desmentido. Fue en verano de 1996, y entonces la
agencia espacial norteamericana proclamó a los cuatro
vientos que se habían encontrado restos de vida orgánica en
el interior de un meteorito procedente de Marte, el
ALH84001. El propio presidente de los Estados Unidos, Bill
Clinton, pronunció un discurso «histórico» el 7 de agosto de
aquél año para celebrar el acontecimiento. |
«Este es
el producto -dijo entonces Clinton- de años de exploración y meses
de estudios intensivos por parte de algunos de los científicos más
prestigiosos del mundo». Menos de dos años después, la revista
Science publicaba un estudio que demostraba que
la NASA se había equivocado y que una buena parte de los
restos detectados en el meteorito marciano eran producto de la
contaminación por parte de organismos terrestres.
Se necesita,
pues, más investigación y menos ansias de protagonismo. Algunos
investigadores han empezado ya a publicar sus
comentarios y mensajes en Journal of Cosmology. Y no todos
son críticos. Es el caso de Michael Engel, de la Universidad de
Oklahoma, quien afirma que «dada la importancia de este hallazgo,
resulta esencial seguir buscando nuevos criterios
más robustos que la similitud visual (en la que se basa el
trabajo de Hoover) para clarificar el orígen de estas notables
estructuras».
Atacamatitán chilensis, un enorme dinosaurio
Sauropodo hallado en Chile.
Publicado
en la Revista
Paleo. Año
9.
Numero 55. Mayo de 2011.
El
Atacamatitán chilensis,
un dinosaurio herbívoro que vivía en el norte de Chile hace 100
millones de años, es la primera especie prehistórica
exclusivamente chilena, según el estudio de sus restos publicado
en la revista Anais de
Academia Brasileira de Ciencias.
Es un dinosaurio
gigante o titanosaurio, de cinco toneladas de peso y ocho metros de
longitud. "No es ni el más grande ni el más pequeño, su principal
característica distintiva está en el fémur", dice David Rubilar,
paleontólogo del Museo de Historia Natural de Chile y miembro del
equipo que ha realizado el descubrimiento. "Su particularidad fue
diagnosticada a partir de vértebras del dorso y cola y por la forma
del fémur, más esbelto que cualquier titanosaurio ya descubierto".
 |
Los
restos del animal fueron hallados en el año 2000 en el
desierto de Atacama, uno de los lugares más áridos del mundo
con períodos sin lluvias de hasta 300 años.
Pero los
científicos creen que en el período cuando fue habitada por
los dinosaurios, la zona ofrecía en abundancia varias
especies vegetales, entre ellas la araucaria, especie de
cuyo fruto llamado “piñón” se alimentaba este gigante. |
Al encontrar sus
restos fósiles los científicos durante una década los analizaron
para asegurarse de que se trataba de una especie exclusiva y de que
no había un ejemplo similar en otro parte del mundo.
Los restos
encontrados en el territorio de Chile hasta ahora habían sido
identificados como especies ya halladas en otros países de la
región, o han estado en tal mal condición que era imposible
identificarlos.
Esta es la
primera vez en que científicos descubren un antiguo saurio que vivía
precisamente en el territorio del Chile actual y han perpetuado este
hecho 2 veces en el nombre de la especie: con la denominación del
país y del lugar donde fue encontrado.
Oxalaia quilombensis, el dinosaurio teropodo del
Cretácico de Brasil.
Publicado
en la Revista
Paleo. Año
9.
Numero 55. Mayo de 2011.
Un grupo de
paleontólogos del Museo Nacional de Brasil presentó el día 16 en Río
de Janeiro los restos fósiles del Oxalaia quilombensis,
el mayor dinosaurio carnívoro ya descubierto en territorio
brasileño.
El animal prehistórico, reconstruido a partir de algunos de sus
huesos fosilizados, medía entre 12 y 14 metros de largo desde le
cráneo hasta la punta de su cola y pesaba entre 5 y 7 toneladas,
según los estudios de los paleontólogos del Museo Nacional. El
Oxalaia, cuyos restos fueron descubiertos en el litoral
del estado de Maranhao (norte de Brasil), pertenecía al grupo de los
espinosáuridos, un conjunto de dinosaurios con cráneo alargado y una
especie de vela en la espalda en forma de espinas.
 |
Los
paleontólogos del Museo Nacional, entidad vinculada a la
Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), calculan que
el animal vivió hace cerca de 95 millones de años, en el
cretácico superior, en regiones del norte de Brasil. Antes
de la descripción del Oxalia quilombensis, el
mayor dinosaurio carnívoro descubierto en Brasil era el
Pycnonemosaurus, que medía 9 metros.
La
investigadora Elaine Machado, una de las responsables por el
descubrimiento, dijo que la nueva especie fue identificada a
partir de un conjunto de fósiles, como partes del maxilar y
de los dientes del animal, encontrados en 1999 en la Isla do
Cajual, en Maranhao. |
"Este era el reptil
dominante en la Isla de Cajual. Se trata de un grupo de dinosaurios
que despierta gran interés no apenas en Brasil como en el exterior
por sus características diferentes a los otros carnívoros y por
haber sido uno de los protagonistas de la película Parque de
Dinosaurios", señaló Machado.
El dinosaurio encontrado en Brasil también es considerado el segundo
mayor de los espinosáuridos del mundo, apenas menor que el
Spinosaurus aegyptiacus, identificado en 1915 en Egipto.
 |
El
animal brasileño fue bautizado como Oxalaia en
homenaje a la divinidad africana Oxalá del candomblé, y
quilombensis por haber sido descubierto en
tierras de quilombolas (descendientes de esclavos prófugos).
En la misma
ceremonia de presentación del Oxalaia, los
investigadores del Museo Nacional presentaron otros tres
descubrimientos paleontológicos brasileños, entre los cuales
una nueva especie de crocodiloformo (antepasado de los
cocodrilos) de 80 millones de años bautizado como
Papesuchus deisae |
También fue
presentado un fósil de 7 milímetros de una mandíbula con siete
dientes de un lagarto prehistórico conocido como Brasiliguana
prudentis, especie que medía entre 15 y 20 centímetros, y
que vivió entre 70 millones y 80 millones de años atrás.
Tiarajudens eccentricus, un terapsido
del Triasico de Brasil.
Publicado
en la Revista
Paleo. Año
9.
Numero 55. Mayo de 2011.
El paladar del 'Tiarajudens
eccentricus', una nueva especie fósil descubierta en Brasil,
está cubierto con dientes que parecen conectarse de la parte trasera
a la frontal. Además, el cráneo fósil con 260 millones de años de
antigüedad también luce un par de dientes de sable, tan largos como
los lápices de cera infantiles. El descubrimiento, publicado en la
revista 'Science', fue realizado por investigadores de las
universidades federales de Piauí en Ininga y de Rio Grande do Sul en
Porto Alegre (Brasil).
 |
La
inusual dentadura podría arrojar luz sobre la diversidad y
éxito de un grupo de herbívoros llamados anomodontes
(recreado en la imagen), parte del grupo de animales
terápsidos que dieron origen a los mamíferos modernos. El
descubrimiento del 'Tiarajudens' por el equipo
de Juan Carlos Cisneros también proporciona algunas de las
primeras evidencias de la oclusión dental de los terápsidos,
donde los dientes de arriba y abajo encajan juntos para
masticar de forma eficiente. |
Según los
investigadores, la oclusión dental podría haber ayudado al 'Tiarajudens',
que tiene el tamaño aproximado de un perro grande, y a sus colegas
anomodontes a triturar las plantas con mucha fibra y expandirse en
nuevos nichos ecológicos como resultado de ello.
En relación a la
presencia de dientes de sable en un herbívoro, los investigadores
sugieren que el 'Tiarajudens' podría haberlos
utilizado como lo hacen los actuales ciervos almizcleros, para
espantar a los depredadores y quizás pelear con los competidores.
Descubren fósiles de Bufo viridis en el Pleistoceno
medio en la Península Ibérica.
Publicado
en la Revista
Paleo.
Año 9. Numero 56. Mayo de 2011.
Investigadores del Área de Prehistoria de la Universidad Rovira i
Virgili (URV) de Tarragona han descubierto, a partir de los fósiles
hallados en el yacimiento Cueva Victoria de Cartagena, que este
lugar fue refugio del sapo verde durante el final del Pleistoceno
Inferior, hace más de 1,1 millones de años, en el sureste de España;
en concreto en las provincias de Granada, Murcia y Castellón.
Según informa el Consistorio en un comunicado, se han encontrado
unos 500 huesos fósiles que documentan todo el esqueleto del sapo
verde, que en esa época pertenecería a una subespecie diferente a
los actuales, que pueden encontrarse en Asia y África, y se
extinguió, probablemente, por los cambios de clima y paisaje.
 |
Según
informa el Consistorio en un comunicado, se han encontrado
unos 500 huesos fósiles que documentan todo el esqueleto del
sapo verde, que en esa época pertenecería a una subespecie
diferente a los actuales, que pueden encontrarse en Asia y
África, y se extinguió, probablemente, por los cambios de
clima y paisaje. El estudio de este grupo de investigadores,
publicado en Comptes Rendus Palevol, demuestra, por primera
vez, la presencia de esta especie de anfibio en la Península
Ibérica. |
La
última campaña de excavaciones en la Cueva Victoria, propiedad del
Ayuntamiento de Cartagena, se desarrolló durante el mes de julio del
pasado año y supuso el hallazgo de unas 200 piezas, que se suman a
la colección de fósiles del yacimiento.
Además, uno de los proyectos del Consorcio Sierra Minera, del que
forman parte los Ayuntamientos de Cartagena y La Unión, es hacer
visitable la Cueva e incorporarla a los recursos turísticos de la
ciudad, dado su importante valor paleontológico y minero.
Dientes fósiles de un tiburón Edestus en Kentucky,
USA.
Publicado
en la Revista
Paleo.
Año 9. Numero 56. Mayo de 2011.
Un minero encontró
una mandíbula fosilizada de tiburón en el centro del estado de
Kentucky y la rara pieza es ahora exhibida en la Universidad de
Kentucky. El fósil fue hallado en febrero en el condado de Webster
cuando Jay Wright, de 25 años, apuntalaba un muro a 210 metros (700
pies) bajo tierra.
La mandíbula, de
color negro y con 300 millones de años de antigüedad, corresponde al
parecer a un tiburón del género Edestus que
alguna vez vivió en el mar sobre lo que ahora es Kentucky.
El tiburón
Edestus se caracterizaba por dientes en forma de tijera. En
una entrevista el viernes con el diario The Lexington Herald Leader,
Wright dijo que su primer pensamiento fue: ``¡Caramba!, ¿qué cosa es
esto?''
Jerry Weisenfluh,
director asociado del Centro Geológico de Kentucky en Lexington,
dijo que un fósil de esa magnitud es raro. Ahora es mostrado en el
vestíbulo del recinto Minas y Minerales de la Universidad de
Kentucky.
Nephila jurassica, la araña más grande del Jurásico.
Publicado
en la Revista
Paleo.
Año 9. Numero 56. Mayo de 2011.
Un
equipo de investigación de la Universidad de Kansas y de la Capital
Normal University (Pekín) ha presentado a la comunidad científica
el
fósil más grande conocido de una araña. Se trata de
un ejemplar del género 'Nephilidae', también llamado el tejedor de
'seda oro', que vivió en el Jurásico, compartiendo su entorno con
los dinosaurios, hace
165 millones
de años.
La Nephila
jurassica,
como ha sido bautizada, pertenece a uno de los géneros animales con
un origen más primitivo y se considera el ejemplo de araña
tejedora más
grande que existe en la actualidad, con un cuerpo
que tiene hasta cinco centímetros de largo y unas patas que llegan a
alcanzar los 15 centímetros. Las hembras son mucho mayores que los
machos y su presencia es común en las regiones tropicales y
subtropicales del planeta.
 |
El fósil,
en una roca, fue encontrado en el yacimiento de Daohugou, en
el interior de Mongolia (China), un lugar que en el Jurásico
medio debía ser muy cálido y húmedo. Los arácnidos de este
grupo
tejen
su seda dorada para atrapar una gran variedad de insectos
de tamaño grande a mediano, e incluso en
algunas ocasiones algunos pájaros. Es frecuente que la
hembra reconstruya la mitad de su tela cada mañana. Comienza
tejiendo los elementos radiales y después los circulares.
Cuando termina, regresa para completar los agujeros. |
Normalmente, las Nephila elabora sus espirales
pegajosos junto a otros que no lo son. Esto crea
el efecto de
un 'papel manuscrito' cuando le da el sol, porque los primeros reflejan la
luz, pero no los segundos. Otra peculiaridad es que los ejemplares
jóvenes se distinguen porque vibran cuando son acechados por un
depredador.
El
fósil rescatado en Mongolia pone en evidencia que las tejedoras de
'seda de oro' ya existían en el Jurásico, cuando también capturaban
a grandes insectos, jugando un papel importante en la selección
natural de los que hoy existen. Su cuerpo tenia 2,5 centímetros de
longitud y sus patas más largas alcanzaban los 15 centímetros
totalmente estiradas.
La
investigación fue publicada en 'Biology Letters' por el biólogo de
la Universidad de Kansas Pul A. Selden y sus colegas ChungKun Shih y
Dong Ren.
Dinosaurios en el Paleoceno? Cuestionan la extinción
masiva.
Publicado
en
Paleo. Año
7.
Numero 36. Junio de 2009.
La extinción en
masa de hace 65 millones de años no acabó con todos los dinosaurios
y algunos lograron sobrevivir medio millón de años más, según un
geocronólogo estadounidense. James Fassett halló en las areniscas de
«Ojo Álamo», en la cuenca de San Juan en EEUU, fósiles posteriores a
la extinción en masa, que indican que los dinosaurios vivieron en
esa zona remota de Nuevo Mexico y Colorado hasta medio millón de
años más El científico ha declarado que ignora por qué finalmente
desaparecieron estos saurios, aunque al ser los descendientes de
unos pocos supervivientes posiblemente su diversidad genética era
escasa, lo que les hizo más susceptibles a la enfermedad.
 |
La
investigación,
publicada en la revista «Paleontología Electrónica», se
centró en análisis químicos detallados de los huesos y la
edad de las rocas donde fueron descubiertos los fósiles.
Los datos palinológicos (el estudio de los fósiles de polen y
esporas) indican que la totalidad de las areniscas "Ojo
Álamo", incluida la parte inferior donde fueron hallados los
dinosaurios, datan del Paleoceno, el periodo inmediatamente
posterior a la extinción masiva del final del Cretácico,
conocido como límite K/T (Cretácico-Terciario), según el
estudio. La gran dificultad con esta hipótesis es descartar
la posibilidad de que los huesos descubiertos fueran
removidos por un río de los estratos más profundos de la
época del Cretáceo e incorporados a rocas más jóvenes, según
el autor del estudio.
Aunque ésta no es la manera usual en la que se forman fósiles
de este tipo, ha servido ya para explicar el hallazgo de
otros huesos de dinosaurio posteriores a la extinción. |
Fassett explicó que
hay restos de dinosaurios del Paleoceno encontrados en Francia y en
Montana (EEUU), aunque eran cáscaras de huevos o dientes y no huesos
intactos como los de "Ojo Álamo". Entre los fósiles de las areniscas
figuran 34 huesos de hadrosaurio unidos,
que sin duda pertenecen a un mismo animal y hacen imposible que
fueran arrastrados por un río, que los hubiera dispersado, señala el
geocronólogo. Fassett comprobó además que las rocas donde estaban
los fósiles son más recientes que el límite K/T, al analizar su
polaridad magnética y los granos de polen que contienen. Las
concentraciones de elementos de metales raros en los fósiles de Ojo
Álamo y en los hallados en las rocas del Cretácico, a mayor
profundidad, son claramente distintos, lo que "hace muy improbable
que los huesos fueran exhumados de los sedimentos inferiores",
señala.
Afirmaciones controvertidas.
Según David Polly, editor de la revista que publica el estudio, las
conclusiones de Fassett son "controvertidas" y muchos paleontólogos
se mostrarán escépticos. "Supongo que esto es normal si tenemos en
cuenta cuánto tardaron algunos en aceptar el hecho de que la Tierra
es redonda y no plana", dijo Fassett. Por su parte, Polly recuerda
que los terópodos voladores (pájaros) y los cocodrilos sobrevivieron
a la gran extinción, por lo que no es tan descabellada la idea de
que hubiera algunas bolsas de supervivientes de especies no avianas
de dinosaurio. "Pero en Según Polly, "una cosa es segura: si los
dinosaurios sobrevivieron, no estaban tan extendidos como antes del
final del Cretácico y no pervivieron durante mucho tiempo" contrar
pruebas concluyentes cuando la escena del crimen tiene 65 millones
de años es difícil", apunta. Por eso, "El mundo perdido" de Sir
Arthur Conan Doyle, en el que humanos y dinosaurios coexisten y que
ha sido llevado tantas veces al cine en Hollywood, sigue
perteneciendo
Fuente: EFE y Grupo
Paleo.
Recuperan en Uruguay, restos de un Toxodonte del
Pleistoceno.
Publicado
en
Paleo. Año
7.
Numero 36. Junio de 2009.
Encontraron restos
fósiles de un Toxodon en el lecho de una cañada que se
ha quedado sin agua a consecuencia de la falta de lluvias, en una
zona rural arachana, Melo, Uruguay. Además del cráneo de unos 70
centímetros y mandíbulas en forma de “pala”, se logó hallar intactas
costillas del prehistórico animal y vértebras. Asimismo, se fueron
descubriendo grandes dientes que se presumen son los incisivos
superiores, arqueados y aun sumamente fuertes, manteniendo el brillo
y la capa de esmalte.
 |
La parte
anterior de la mandíbula da un aspecto de una gigante
espátula. El arqueólogo Marcos Sosa que aun trabaja con
mucho sacrificio en el lugar dijo que “la extinción de estos
animales sucedió hace aproximadamente 8.500 años. Los
toxodontes eran animales muy similares a los actuales
rinocerontes, se alimentaban de plantas y vivían normalmente
en manadas”, dijo “Son los fósiles de vertebrados mas
abundantes en esta zona de América y en la provincia de
Buenos Aires”, Argentina. Según explico Sosa ” Charles
Darwin adquirió un cráneo en Colonia del Sacramento en el
año 1833 a lugareños de ese departamento. |
Este fue un caso
bastante curioso, ya que el propietario del campo Sr. Alecir Mello,
recorriendo la zona de Sarandi de Aceguá, muy cerca de Villa Noblía
en la frontera con Brasil para realizar trabajos tratando de
profundizar una cañada en busca de aumentar las aguadas para sus
haciendas en el marco de la sequía que afecta esta zona, se encontró
primeramente con un largo fémur, luego con la mandíbula del animal y
un diente que le llamó poderosamente la atención por las
dimensiones. Jaime Gómez, vecino del lugar, tomo contacto con las
autoridades departamentales para llevar un paleontólogo a la zona
con las herramientas apropiadas y necesarias para extraer las
piezas fósiles sin destrozarlas. Luego de 24 horas de trabajo
están aún algunas piezas enterradas a unos 4 metros del nivel
normal del suelo, en el lecho de la cañada.
Personal del Museo
Histórico regional de Cerro Largo, vecinos del Lugar y aficionados a
la paleontología, están apostados en la zona, distante a unos 45
kilómetros de Melo, junto con maestros de la Escuela de Sarandi de
Aregua y alumnos, siguiendo con asombro y muy de cerca la minuciosa
tarea de los entendidos.
Dolinasorex glyphodon, |
una musaraña gigante en el Pleistoceno de
España. |
Publicado
en
Paleo. Año
7.
Numero 36. Junio de 2009.
Cuando estamos
distraídos o no atendemos a algo, nos dicen que estamos "mirando las
musarañas", pero claro, si el animal al que miramos tiene un
tamaño gigante,
dientes rojos y un aspecto casi
diabólico,
cualquiera evita observar esta famosa especie. Los investigadores de
la Universidad de Zaragoza han tenido la oportunidad de conocer esta
singular especie de musaraña,
desconocida
hasta el momento. El lugar donde se han encontrado los restos de
este nuevo genero, conocido científicamente como
Dolinasorex glyphodon,
ha sido en el yacimiento de
Gran Dolina
de Atapuerca (Burgos).
 |
Tenía
dientes rojos, pesaba 60 gramos e inyectaba veneno. Tras
analizar las
mandíbulas y
dientes sueltos del animal, los
paleontólogos han llegado a la conclusión de que se trata de
una especie relacionada con otras del
Asia Oriental, lugar donde pudo haber
surgido y evolucionar hasta llegar a la
península Ibérica hace ahora
un
millón de años.
El estudio
ha puesto también de manifiesto que este mamífero inyectaba
una
saliva
tóxica, como las serpientes, a través de un
estrecho canal que había en la cara interna de sus incisivos
inferiores. |
Todo un
descubrimiento que en parte se debe a las costumbres alimenticias de
las
aves rapaces que se alimentan de especies como ésta,
lo que hace que sean fáciles de encontrar en
yacimientos
paleontológicos. A partir de ahora, nos pensaremos
dos veces a donde mirar cuando nos hablen de
musarañas.
Darwinius masillae. El mono-lemur del Eoceno de
Alemania, brinda pistas sobre la evolución humana y otros
mamíferos.
Publicado
en
Paleo. Año
7.
Numero 36. Junio de 2009.
Con un tamaño
aproximado al de un pequeño gato, el animal tiene cuatro patas y
una larga cola. Nadie sostiene que es un ancestro directo de
monos y humanos, pero ofrece algunos rasgos de cómo podría haber
sido un antiguo ancestro, dijeron los investigadores.
Un equipo de
científicos ha anunciado el descubrimiento del esqueleto
fosilizado de un mono-lemur de 47 millones de años de antigüedad
que podría convertirse en el eslabón perdido de la evolución
humana. El fósil, al que han llamado “Ida” ha sido presentado en
una rueda de prensa especial en Nueva York. El descubrimiento
del 95% del esqueleto de un mono-lemur ha sido descrito por los
expertos como "la octava maravilla del mundo", y consideran que
su impacto en el mundo de la paleontología será algo así como
"un asteroide caído en la Tierra" al considerar que se ha que
inició Charles Darwin hace 200 años con la Teoría de la
Evolución.
Así, el equipo investigador señala a Ida como la prueba de la
transición de las especies que inició Darwin a bordo del Beagle.
Según expresó sir David Attenborough al canal de televisión Sky News,
Darwin "se habría emocionado" de haber visto el fósil porque expresa
lo que el ser humano es y de dónde procede.
Investigado en secreto
"Esta pequeña criatura va a enseñarnos nuestra conexión con el resto
de los mamíferos. Es el único que nos conecta directamente con ellos
--ha añadido--. Ahora la gente puede decir, de acuerdo, somos
primates, enséñennos el vínculo. Ese nexo que decían que estaba
perdido ya no lo está más". El fósil de la mona Ida, de unos 53
centímetros de altura, ha sido investigado en secreto durante los
últimos dos años por un equipo internacional de expertos en fósiles
dirigido por el profesor del Museo de Historia Natural de Noruega,
Jorn Hurum.
 |
Los científicos consideran que Ida --aplastado hasta el
grosor de un posavasos-- es el fósil de primate más completo
nunca encontrado. En concreto, Ida tiene en vez de garras
uñas como las de los seres humanos y sus pulgares opuestos,
lo que la sitúa en el inicio de la raíz de la evolución
humana, cuando los primeros primates desarrollaron
características que después eventualmente les harían
convertirse en lo que hoy es el hombre.
Asimismo,
otro importante descubrimiento es la forma del hueso del
talón de su pie, que los humanos tuvieron de la misma manera
muchos años mas tarde. |
Ida
fue desenterrada por un cazador de fósiles aficionado hace unos 25
años en Messel Pit, un antiguo cráter volcánico cerca de Frankfurt
(Alemania), famoso por la cantidad de fósiles. El coleccionista que
la encontró la limpió y la colocó en un poliéster de resina y la
mantuvo colgada durante 20 años en la pared de su casa. Este fósil
es realmente parte de la historia de la evolución humana, de la
parte más profunda de los anales del tiempo, de hace 47 millones de
años, según los investigadores.
"El fósil más bello del mundo"
Según Sky News, el propietario no tenía idea de la importancia única
del fósil y él simplemente lo contemplaba como a un cuadro. Sin
embargo, en 2006, Ida llegó a las manos de un tratante privado,
Thomas Perner, que se presentó con el fósil al profesor Hurum en la
feria anual de fósiles y de comercio de minerales de Hamburgo
(Alemania). Al verlo por primera vez, el profesor Hurum exclamó que
se trataba del "fósil más bello del mundo" y no pudo dormir durante
dos días. Según se observa en una grabación de video casera del
propio profesor, éste dice emocionado que "esto es algo que el mundo
no ha visto nunca antes, un espécimen único, totalmente único".
Fue
entonces cuando el tratante le pidió más de un millón de dólares por
el fósil, diez veces más que la cantidad más alta pagada por un
fósil en el mercado negro, según la cadena de recopilar el dinero en
Noruega y se llevó a Ida a Oslo (Noruega).
Un 'dream team' de expertos
Este experto en fósiles descubrió un monstruo marino de 50 pies de
altura que se llamó Predator X en una isla de Noruega cercana al
Polo Norte. Fue entonces cuando encajó el dream team de expertos que
ha trabajado en secreto durante los últimos dos años. El equipo
incluye al paleontólogo doctor Jens Franzen y al doctor Holly Smith,
de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), y al presidente
electo de la Sociedad Paleontológica de Estados Unidos, Philip
Gingerich.
De
acuerdo con los estudios radiométricos de las rocas volcánicas de
Messel, los expertos descubrieron que Ida vivió hace 47 millones de
años en el periodo del Eoceno, cuando los bosques tropicales casi se
juntaban con los polos y Suramérica estaba aún separado de
Norteamérica.
"Darwin estaría muy contento"
Durante ese periodo surgieron las primeras ballenas, caballos,
murciélagos y monos y los primeros primates se dividieron en dos
grupos; uno de ellos vivió y se mantuvo como lemures, y el segundo
evolucionó hacia los monos y después hasta los humanos. Los
investigadores han concluido que Ida no fue un simple lemur, sino un
lemur mono, porque se encuentra a caballo entre ambos grupos y
además se sitúa en la cercana línea hacia los humanos.
 |
Según los
investigadores, Ida representa la pieza que faltaba del
puzzle que une al grupo de primates que abarca a los humanos
y simios con antepasados más distantes. "Ella está más
relacionada con la línea humana, lo que la coloca en las
mismas raíces de la evolución antropoide, cuando los
primates comenzaban a mostrar rasgos que terminarían siendo
propios de los humanos", señalaron los autores del estudio
publicado en Public Library of Science |
"Cuando Darwin
publicó su 'Origen de las Especies' en 1859, habló mucho sobre la
transición de las especies, pero también que él nunca encontró
especies de transición, por lo que toda su teoría entera podría
haber sido incorrecta. Por esa razón, estaría muy contento si
viviera hoy, cuando damos a conocer a Idaal mundo", ha concluido el
profesor Hurum.
Darwinius
Comercial.
La criatura era un
hembra joven que habría muerto a los 9 o 10 meses. Fue extraída de
una mina, a alrededor de 30 km de Francfort, y llamada Ida por la
hija de 6 años de Hurum. Su nombre científico es Darwinius
masillae. Fue desenterrada por un coleccionista privado en
1983 y se mantuvo en manos privadas hasta que el museo de Hurum la
compró, en 2007.
La historia del
fósil será mostrada en el canal History y será motivo de un libro.
La presentación del fósil de 47 millones de años de antigüedad es la
primera escala en un lanzamiento mediático comercial orquestado por
científicos y el History Channel . Incluye una película con
los detalles de los dos años de estudio, que se mantuvieron en
secreto, la presentación de un libro y acuerdos de exclusividad con
el canal ABC News y un sitio en Internet. "Cualquier banda de rock
hace lo mismo. Tenemos que empezar a pensar igual en la ciencia",
afirmó Jorn Hurum, el científico de la Universidad de Oslo que
adquirió el fósil y reunió el equipo que lo estudió.
Puijila darwini, da nuevas pistas sobre
el origen de las focas.
Publicado
en
Paleo. Año
7.
Numero 36. Junio de 2009.
El descubrimiento
de un fósil en el ártico, en una zona perteneciente a Canadá, ha
aportado nuevos datos que permiten explicar por qué las focas tienen
aletas, según una investigación publicada en la revista Nature. Es
el eslabón perdido de las focas, justo en medio del paso de la
tierra al mar de esta especie. El estudio, encabezado por Natalia
Rybczynski, del Museo Natural de Ottawa (Canadá), demuestra que las
focas pasaron durante su evolución de animales terrestres a marinos
por una fase intermedia, en la que habitaron en agua dulce.
 |
El fósil
fue encontrado en el ártico en 2007, en la isla Devon, y ha
sido bautizado Puijila darwini, un carnívoro
semiacuático de la época del Mioceno. Tenía la apariencia de
una nutria, pero un esqueleto similar al de las focas, según
se informa en la web del Museo de la Naturaleza de Canadá,
donde los científicos han hecho la investigación. Los
científicos lo definen como "una foca andante", porque tiene
patas de mamífero terrestre, pero adaptadas al nado. |
Este mismo proceso
fue seguido por el resto de animales pinnípedos, es decir, mamíferos
marinos que se alimentan exclusivamente de peces y que tienen las
patas posteriores ensanchadas en forma de aletas. El descubrimiento
indica no sólo que durante una época las focas fueron animales de
agua dulce sino que el ártico pudo haber sido el lugar donde se
produjo la evolución de los pinnípedos.
Hallan en Portugal los mayores fósiles de Trilobites
del mundo.
Publicado
en
Paleo. Año
7.
Numero 36. Junio de 2009.
Un equipo de
paleontólogos españoles y lusos descubrieron en Portugal los
ejemplares fósiles más completos y de mayor tamaño del mundo de
trilobites, unos artrópodos marinos que desaparecieron de los mares
hace 250 millones de años. Los restos, encontrados en la región de
Arouca, en la localidad norteña de Aveiro, sobrepasan los 30
centímetros de longitud e incluso alcanzan los 90, mientras que los
hallazgos anteriores no solían sobrepasar los 10 centímetros.
 |
Los
expertos relacionan el gran tamaño de los fósiles
portugueses con el gigantismo polar observado en distintos
grupos de invertebrados durante el Ordovícico, el segundo
período de la era Paleozoica, que comenzó hace 488 millones
de años. Por aquel entonces, la región de Arouca formaba
parte de la plataforma marina que rodeaba al desaparecido
continente de Gondwana, cercano al polo Sur. Además, el
metabolismo de los invertebrados funcionaba más lentamente
en el agua fría, por lo que estos ejemplares tardaban más en
llegar a al vida adulta y vivían más tiempo. |
Ese hábitat,
resguardado de las corrientes marinas y pobre en oxígeno fue vital
para la buena conservación de aquellos trilobites que murieron
asfixiados cerca del fondo marino cuando iban a reproducirse, mudar
de caparazón o esconderse de los depredadores. El estudio, publicado
en la edición de mayo de la revista Geology, revela que los
trilobites se concentraban en grandes grupos y no se distribuían de
manera aleatoria por el fondo marino. Los fósiles de trilobites
están expuestos en el Geoparque de Arouca, que está integrado en la
red europea de geoparques de la UNESCO.
Fuente: EFE y Grupo
Paleo.
Hallan en Brasil cuevas de Propraopus y/o
Eutatus, |
armadillos prehistóricos gigantes. |
Publicado
en
Paleo. Año
7.
Numero 36. Junio de 2009.
Un
paleontólogo brasileño descubrió cerca de 60 túneles excavados por
una especie de armadillo gigante prehistórico que probablemente
habitó Suramérica entre 1 millón y 10.000 millones de años atrás.
Los túneles fueron hallados a finales del año pasado en el municipio
sureño de Nueva Hamburgo por el paleontólogo Francisco Buchmann,
investigador de la Universidad del Estado Paulista (Unesp), informó
este centro académico en su página en internet.
 |
De acuerdo
con la Unesp, los túneles pueden revelar el comportamiento y
el ambiente en que vivían estos animales en la región hoy
correspondiente a Nueva Hamburgo, municipio de Río Grande do
Sul, estado brasileño fronterizo con Uruguay y con
Argentina. Los resultados de la investigación de Buchmann
fueron presentados en la 24º Jornada Argentina de
Paleontología de Vertebrados, que se celebró en la ciudad
Argentina de Mendoza. |
Generalmente este
tipo de túneles es invadido por la lama de las inundaciones
sedimentadas a lo largo de miles de años, pero el equipo de Buchmann
fue el primero en Brasil en descubrirlos sin obstrucciones y con
marcas de las garras y del caparazón del animal gigante que los
excavó. Del equipo también formaban parte el geólogo Heinrich Frank
y los especialistas Filipe Caron y Leonardo Lima, investigadores de
la Universidad Federal de Río Grande do Sul; y la paleontóloga Ana
María Ribeiro y el especialista Renato Pereira Lopes, de la
Fundación Zoobotánica de Río Grande do Sul.
"Las excavaciones
permiten deducir cuáles eran los hábitos de los armadillos
gigantes", asegura Buchmann, cuyos estudios indican que el animal
que habitaba los túneles es un armadillo de un género ya extinto,
que puede ser el Propraopus o el Eutatus.
Las primeras excavaciones de este tipo de animal prehistórico
descubiertas en Suramérica datan al año de 1908 en las ciudades
argentinas de Mar del Plata y Miramar.
Las primeras
descubiertas en Brasil datan a 1994 en el litoral de Río Grande do
Sul. Los túneles por lo general tienen formatos cilíndricos y
continuos que se extienden por decenas de metros. Mientras que este
tipo de cuevas tienen hasta 2 metros de diámetro, las de un
armadillo moderno miden entre 10 y 50 centímetros de diámetro. La
mayor cueva descubierta tiene 70 metros de extensión.
Encuentran un cráneo de un Uro
primigenius,
|
bisabuelo del toro de lidia. |
El cráneo fósil de
un Uro o toro antiguo, el posible antepasado del toro de lidia
actual, ha sido presentado después de su hallazgo en la localidad
turolense de Ariño. Los responsables del Parque del Río Martín datan
el resto en el Pleistoceno, hace entre 1,8 millones y 10.000 años.
Al cráneo, que está
bastante bien conservado, le falta parte del núcleo óseo izquierdo y
la punta del derecho. La dentición y la base están también muy
afectados debido, probablemente, a los golpes que sufriría la pieza
durante su transporte por el barranco del Escuriza hasta ser
definitivamente enterrada, según los investigadores del Parque
Cultural.
 |
El resto es
importante por su edad, su buena conservación y por su carácter
extraordinario en Aragón, aunque para precisar su edad dentro del
periodo del Pleistoceno será necesario realizar dataciones
radiométricas con técnicas como la del carbono 14.
La especie 'Bos
primigenius' se conoce en Europa desde hace unos 500.000 años y el
último ejemplar que se recuerda murió en Polonia a comienzos del
siglo XVII. Blesa comunicó al
equipo del Parque Cultural del Río Martín de haber hallado un
fragmento del núcleo óseo, sobre el que está colocado el cuerno.
|
Este fósil de 'Bos
primigenius', el uro o auroch de pinturas rupestres como las de la
gran Sala de los Toros de Lascaux o de los grabados tauriformes de
Mont Begó, fue localizado por José Blesa en la partida del Gogañán,
en la cuneta norte de la carretera de las Minas que une Ariño con
Andorra.
Los profesores
Gloria Cuenca y José Ignacio Canudo, del grupo Aragosauros de la
Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza, el equipo del
Parque Cultural y el propio José Blesa participaron en la excavación
durante el pasado mes de marzo.
Cuenca y Canudo
confirman que este resto es uno de los mejores en el registro
paleontológico de España y destacan la importancia de los estudios
del cráneo para confirmar si el toro de lidia español es un
descendiente del Uro y tal vez el único representante actual de esta
especie de bóvido.
Fuente:
EFE
Yanoconodon
allini,
da algunas claves sobre
|
la evolución de los mamíferos cretácicos. |
Articulo
publicado
en
forma completa en
Paleo. Año
5.
Numero 25. Mayo de 2007.
El
Yanoconodon supone una etapa intermedia en la evolución de
la estructura auditiva de los mamíferos. Vivió hace 125 millones de
años y adoptó una existencia nocturna para sobrevivir. Su cuerpo era
muy raro para ser un mamífero, con un torso alargado y extremidades
cortas y rechonchas.
Los científicos
han descubierto el fósil de un mamífero del tamaño de una ardilla
que se movía rápidamente entre los dinosaurios, con los huesos del
oído medio, una pieza clave en la evolución de los mamíferos,
extraordinariamente conservados.
Los investigadores dijeron el
miércoles en la revista
Nature
que el peculiar animal, rescatado en una formación de rocas ricas en
fósiles al norte de China, da a conocer un
elemento crucial en la evolución
de los mamíferos:
la estructura del oído
que permite una gran sensibilidad de
audición.
Es como el cuerpo de una salamandra
en un mamífero. El animal, llamado Yanoconodon por las
montañas Yan de la provincia de Hebei,
vivió hace 125 millones de años
durante el periodo cretácico, el tercero y último de la era
mesozoica, conocida a veces como la Edad de los Dinosaurios.
 |
Su
cuerpo
era muy
raro para ser un mamífero,
con un torso alargado y extremidades cortas y rechonchas.
"En cierto modo, es como el cuerpo de una salamandra en un
mamífero", dijo en una entrevista el responsable de los
científicos Zhe-Xi Luo del
Museo Carnegie de Historia Natural
en Pittsburgh, Pensilvania.
Los
científicos piensan que Yanoconodon - que
mide unos 15 centímetros
de largo y
pesa alrededor de 30
gramos - era
un animal nocturno que comía insectos. Supone una etapa
intermedia en la evolución de la estructura auditiva de los
mamíferos.
Vivió en
un ambiente abundante de lagos de agua potable, plantas con
flores y otros muchos animales. |
Entre ellos
había una variedad de dinosaurios a los que nada les hubiera gustado
más que convertirlo en un aperitivo con pieles. Luo dijo que el
Yanoconodon es particularmente importante porque supone
una etapa intermedia en la evolución de la estructura auditiva de
los mamíferos.
Los mamíferos poseen una capacidad
auditiva superior al resto de vertebrados, una característica
fundamental para la vida del mamífero. Se cree que muchos mamíferos
primitivos adoptaron una
existencia nocturna
que les mantuvo
alejados de las multitudes de
dinosaurios y otras
bestias que buscaban un alimento fácil.
Los científicos
llevan tiempo buscando pistas sobre los orígenes de la estructura
auditiva de los mamíferos; los primeros aparecieron hace unos 220
millones de años, no mucho después de los primeros dinosaurios, pero
el proceso de adquisición de la anatomía de los modernos mamíferos
llevó muchas decenas de millones de años más.
Fuentes:
Nature, REUTERS y PaleoArgentina Web.
|